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¿En qué creemos?

La Confesión de Fe de la Iglesia Cristiana Evangélica de Brasil (ICEB).

Usted tiene derecho a saber en qué creemos.

Una confesión de fe es una forma honesta y transparente de dar a conocer lo que cree una comunidad.

La Biblia tiene mayor autoridad que cualquier confesión de fe. La confesión de fe es simplemente una síntesis de cómo una iglesia interpreta las Escrituras, ayudándonos a caminar en unidad en las verdades centrales de la fe.

Las iglesias saludables tienen confesiones de fe y las publican abiertamente... Vale la pena considerarlo.

LA TRINIDAD

Un solo Dios que subsiste en tres Personas.

Art. 1º Creemos que hay un solo Dios en Su esencia, pero que subsiste en tres personas distintas, co-iguales en poder y gloria y co-eternas — Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo, poseyendo los mismos atributos y perfecciones.

Mt 3:16-17; 28:18-19; Jn 14:16-17; 16:12-15; 2 Co 13:13; Gá 4:6-7; Heb 9:14; 1 Jn 2:22-23; 5:6-12.


DIOS EL PADRE

Espíritu personal, eterno e inmutable que se da a conocer.

Art. 2º Creemos en Dios el Padre, personal, espíritu, eterno, infinito, inmutable e insondable en su Ser, creador, preservador y consumador de todas las cosas; Quien se reveló al mundo mediante el Hijo y por medio de Sus obras, dándose a conocer a Sí mismo y todo cuanto demanda para nuestra conducta y proceder en el mundo.

Dt 33:24; Sal 9:2; 139:7-12; Is 40:28; Jer 10:10; 23:24; Mt 5:45-48; Mc 12:19-30; Lc 12:32; 24:39; Jn 1:18; 4:24; 5:37-39; 14:28; Hch 17:24-29; Ro 1:20; 1 Co 8:4-6; 1 Ti 1:17; Heb 1:1-4; 7:3; Stg 1:1-18.


JESUCRISTO

He aquí a nuestro Salvador y Rey...

Art. 3º Creemos en Dios el Hijo, Jesucristo, el unigénito del Padre, concebido de la Virgen María por obra y gracia del Espíritu Santo, que vivió sin pecado, murió para expiación de nuestras culpas, resucitó para nuestra justificación, ascendió a la diestra del Padre para nuestra intercesión, desde donde volverá para juzgar a los vivos y a los muertos.

Sal 2:1-8; Is 7:14; Mt 1:18-21; Jn 1:1-3; 8:56-58; 10:30; Ro 4:24-25; 1 Ts 2:5-6; Heb 4:14-16; 1 P 4:5; 1 Jn 4:8-9.


EL ESPÍRITU SANTO Y LOS DONES ESPIRITUALES

Compañía y poder para dar testimonio.

Art. 4º Creemos en Dios el Espíritu Santo, de la misma esencia del Padre y del Hijo, regenerador, santificador y consolador de nuestras vidas, Quien habita en el creyente desde el momento de su conversión a Jesucristo.

Sal 4:6; Jn 14:16-17; 16:7-14; 2 Co 3:16-18; Ef 2:17-18; 2 Ts 2:13; Tit 3:4-5; 1 P 1:3-12.

Creemos en el bautismo con el Espíritu Santo efectuado en el momento de la conversión a Jesucristo, por el cual el creyente es introducido en el Cuerpo de Cristo, la Iglesia.

Jn 1:33-34; 14:16-17; 1 Co 12:12-13; Gá 3:27; Ef 1:13.

Creemos en los dones espirituales concedidos por Cristo, por intermedio del Espíritu Santo, a cada creyente, para edificación, perfeccionamiento y unidad del Cuerpo de Cristo.

Ro 12:6-8; 1 Co 12:4-11; Ef 4:7-12; 1 P 4:10-11.


LA BIBLIA

El don inspirado por Dios para la humanidad.

Art. 5º Creemos en la plena inspiración divina y en la inerrancia de los manuscritos originales de las Sagradas Escrituras — Antiguo y Nuevo Testamento, compuestos por sesenta y seis libros que fueron escritos por hombres santos de parte de Dios. Las aceptamos como la única regla de fe suficiente e infalible de la revelación de Dios en Su propósito redentor y como norma para nuestra conducta en el mundo. La regla infalible de interpretación de las Escrituras es la propia Escritura.

Dt 4:2; Sal 119:112; Is 8:19-20; Dn 9:2; Hch 7:38; 2 Ti 3:16; Heb 1:1; 2 P 1:19-21; Ap 22:18-19.


OPOSICIÓN MALIGNA

Nuestra lucha no es contra carne ni sangre.

Art. 6º Creemos que hubo rebelión en el cielo, encabezada por Lucifer y seguida por sus ángeles, cuyo objetivo desde entonces es destruir las obras de Dios, convirtiéndose así en el agente de la maldad con huestes demoníacas y el principal responsable de la entrada del pecado en el mundo y de la infelicidad humana.

Gén 3:1-7; Is 14:12-15; Ez 28:13-17; Mt 4:8-9; Jn 12:31; Ef 5:12; 1 Jn 5:19.

Reconocemos que Lucifer, también conocido como Satanás o el diablo, es una persona real, autor del pecado y causante de la caída del hombre.

Mt 4:1-11; 25:41; 1 P 5:8; Ap 20:10.

Reconocemos la operación demoníaca de Satanás y sus ángeles (demonios) o espíritus malignos, en el sentido de impedir la conversión de los hombres a Jesucristo y oprimir a los creyentes.

Job 1:1-12; Mc 9:37-43; Ef 6:11-12; 1 P 5:8-9.


DIGNIDAD Y CAÍDA DE LA RAZA HUMANA

Creados por Dios y necesitados de redención.

Art. 7º Creemos que el Hombre fue creado por Dios exactamente conforme al relato de Génesis, libre y responsable, con santidad positiva, en estado ideal de perfección; sin embargo, no guardó su estado original, siendo tentado por satanás, no resistió, cayó en pecado y fue expulsado de la presencia de Dios, pasando a vivir en miseria moral y espiritual, comprometiendo a todo el género humano.

Gén 2:7-17; 9:24; Sal 51:5; Ro 3:24; 5:12-21.


CONDICIÓN DEL ALMA

Somos más que un cuerpo físico: poseemos un alma eterna.

Art. 8º Creemos en la inmortalidad del alma, en su existencia perpetua y consciente, en estado de salvación y gozo en el cielo o en estado de perdición y miseria en el infierno.

Gén 2:7; Ecl 3:11; 12:7; Dn 12:2; Mt 25:31-46; Lc 16:22-31; 19:21; Ap 20:10-14; 21:7-8.


EL INFIERNO

No todo termina aquí para quien no cree...

Art. 9º Creemos en la existencia del infierno, lugar que Dios preparó para el diablo y sus ángeles (demonios), pero que será también el destino eterno de las almas que rechazan a Jesús como Salvador y Señor.

Mt 25:41-46; Mc 9:43-48; Lc 16:22-23; Ap 20:10-14; 21:8.


SALVACIÓN

Solamente por gracia, mediante la fe.

Art. 10º Creemos en la salvación eterna solamente por la gracia de Dios mediante la fe en el sacrificio expiatorio de Nuestro Señor Jesucristo, consumado en la cruz, operada por la persuasión regeneradora del Espíritu Santo, a través del nuevo nacimiento, sellándonos para el día de la redención.

Lc 19:10; Jn 16:7-11; Hch 4:12; Ro 4:24-25; 6:23; 2 Co 5:17; 2 Ti 2:19.


LA IGLESIA

Un pueblo escogido, un regalo para el camino.

Art. 11º Creemos en la Iglesia como la asamblea universal de los santos que existe en todas partes de la Tierra en congregaciones locales, como unidad del pueblo de Dios, elegida y separada del mundo, instituida por Nuestro Señor Jesucristo para el perfeccionamiento y servicio de los santos.

Mt 16:16-19; Jn 17:22-26; 2 Co 11:2; Ef 4:10-16; 5:22-27; 2 Ti 3:15; Heb 12:22-24; 1 P 2:9-10.


EL BAUTISMO

El bautismo atestigua el nuevo nacimiento y confirma la inclusión en la iglesia.

Art. 12º Creemos en el bautismo en agua, tras la profesión de fe, realizado en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, como testimonio público de fe y como símbolo externo de la obra regeneradora operada interiormente por el bautismo del Espíritu Santo, para unión al Cuerpo de Cristo.

Mt 28:18-20; Hch 10:44-48; Ro 6:1-14; 8:12-17; 1 Co 12:12-14.


LA SANTA CENA

Memorial y medio de gracia.

Art. 13º Creemos que el Señor Jesucristo instituyó la Santa Cena con los elementos del pan y del vino, representantes de Su cuerpo y sangre, para mantener la comunión de los santos y proclamar la muerte, resurrección y segunda venida de Cristo.

Mt 26:26-31; Mc 14:22-26; Jn 6:42-59; 1 Co 11:23-29.


LA SEGUNDA VENIDA DE JESÚS

El Rey regresará...

Art. 14º Creemos en la segunda venida de Cristo, personal, física y visible, para la resurrección de los muertos, el arrebatamiento de la Iglesia, el juicio de las naciones, el establecimiento de Su Reino y la consumación de todas las cosas.

Dn 12:2; Mt 24:29-31; 25:31-32; 26:63-64; Mc 13:3-37; Lc 21:25-28; Jn 14:1-3; Hch 1:9-11; 1 Ts 4:13-18; 2 Ts 2:7-8; Ap 3:11; 20:1-13.


LAS COSAS POSTRERAS

La consumación del plan eterno de Dios.

Art. 15º Creemos en el juicio final de Dios, en el establecimiento de un cielo nuevo y una tierra nueva para morada eterna de los salvos y en la implantación del gobierno universal de Dios.

Is 65:17-25; 1 Co 15:24-28; Ap 20:11-15; 21:1-5.